El pasado 5 de octubre fue aprobado por la unanimidad de los grupos parlamentarios en el Senado el fondo de compensación para las victimas del Amianto. Se trata de un fondo que será gestionado por la Seguridad Social y que contará con un capital inicial de 25 millones de euros dirigido a reconocer y amparar a las victimas del amianto.

Un hito histórico que desde LA SENDA DE UGARTE no queríamos dejar de lado. Desde nuestros inicios hemos seguido de cerca este problema que afecta al sector industrial en general y a nuestra empresa en particular, participando en varias concentraciones. Numerosos trabajadores estuvieron expuestos a esta sustancia en las Fábricas de de Acenor, Patricio Etxebarria, Aceros de Llodio, etc, muchas de ellas empresas absorbidas por nuestro Grupo Industrial en su día. Algunos de estos compañeros, han desarrollado al cabo de décadas patologías derivadas de aquella exposición, y, por desgracia, algunos fallecieron.
El amianto, denominado el «asesino silencioso», fue utilizado en las décadas de los 60 y 70, principalmente, en los sectores industriales y de construcción, gracias a su gran capacidad aislante del calor. La fibras de este material perduran durante años en los pulmones derivando en enfermedades al cabo de 20, 30 y 40 años. Según datos de OSALAN en Euskadi se cree que hasta 12.000 personas estuvieron expuestas esos años y según el INE de 2007 a 2017 se registraron en el Estado 41.000 personas afectadas. Los datos hablan por si solos.
A pesar de que las primeras sentencias condenatorias se dieron a finales de los años 70, no fue hasta 2002 cuando se prohibió el amianto y desde el 2006 mediante Real Decreto (396/2006) se concretó los procesos de retirada. Se creen que todavía en España existe cerca de 2.400.000 toneladas de amianto sin retirar.

Este fondo de compensación dotará de recursos económicos a todas las victimas, sin distinciones, generadas durante décadas en el Estado por exposición a este agente. Hasta ahora, solamente reclamaban las victimas cuyas empresas seguían en activo, mediante proceso judicial. Esta aprobación en el Senado logrará el resarcimiento para todas ellas:
- Para que las victimas no tengan que sufrir largos procesos judiciales sin recibir ninguna indemnización. Son muchos los casos de personas que fallecieron antes de lograr una sentencia definitiva.
- Para las victimas cuyas empresas cerraron, que no puede reclamar a nadie por vía judicial.
- Para familiares, especialmente mujeres en aquellos años, afectadas por la exposición de la ropa de sus maridos.
- Para los llamados “enfermos ambientales” que vivieron junto a zonas industriales donde se trabajaba con amianto.
Hay que señalar que, tras la fecha de publicación en el BOE, en el plazo de 3 meses, deberá de producirse un desarrollo reglamentario de la Ley que determinará las cuantías y la inclusión de los casos retroactivos.

Por último, este hito no se hubiera logrado si no es por la lucha llevada a cabo por las asociaciones de victimas, como la que hace ASVIAMIE en Euskadi. En este sentido, hace 11 años se sacó adelante la primera iniciativa en este ámbito en el Parlamento Vasco tras un trabajo riguroso, que contó con la participación de muchos estamentos y agentes sociales. Aquella iniciativa ha propiciado años después la aprobación en el Senado de este fondo de compensación, beneficiando con ello, a la totalidad de las victimas en el Estado.

