A finales de 2020 SIDENOR presentó un ERTE para todo el Grupo Industrial. Las causas que esgrimía fueron todas las posibles, es decir, organizativas, productivas, tecnológicas y económicas. Sin embargo, no recurrió al COVID, como lo hicieron infinidad de empresas.

LA SENDA tenía un representante en una mesa de 13 miembros. Su peso en la negociación era el que era. La gran preocupación que teníamos era que, el retraso de la 2ª fase del Tren de Laminación supusiera a su Plantilla un deterioro en su jornada anual, como ya ocurrió años antes. Esta postura no fue, ni entendida, ni aceptada por muchas organizaciones sindicales.
Al finalizar el periodo de consultas, todos los sindicatos con representación en la mesa denunciaron el ERTE en la Audiencia Nacional. En esta situación, LA SENDA DE UGARTE no podía afrontar una denuncia de este tipo. En poco más de un año y medio de vida, no disponíamos de recursos económicos suficientes.
No obstante, queríamos estar presentes de alguna manera. Contratamos una abogada en Madrid que pudiera representarnos en el juicio y enviamos a dos delegados a Madrid para que presenciaran in-situ el juicio. Gracias a ello, tuvimos información directa de que ocurría.
El acuerdo final, monopolizado por los sindicatos de siempre, dejó fuera a nuestra organización. Desde nuestro punto de vista, el acuerdo alcanzado fue el que propuso nuestro sindicato durante el periodo de consultas. Sin embargo, rechazamos firmarlo al no parecernos ético en tiempo y forma.

